Pulsé un botón, unas luces se encendieron iluminando solamente esa zona de la habitación y una placa empezó a desplazarse tapando el ventanal. Me subí agilmente encima de la cama dando un salto, busqué el maldito guante navegador y encendí el ordenador, un pequeño aparato blanco que miraba el ventanal y lo alumbraba con una luz azulada al encenderlo.
-Veamos..- Me puse el guante y empecé a cerrar las ventanas interactivas y avisos de mensajes. Una vez despejado el escritorio, me zambullí en la red.- A ver...

Ábrete lleva tilde en la A, analfabeta ;)
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