lunes, 11 de abril de 2011

Ábrete sésamo.

Me levanté, cogí mi libreta electrónica y apagué la música. Me acerqué a mi cama, que estaba a unos cuatro pasos de mi mesa de estudio, sujeta por unas cadenas de acero inoxidable que la orientan hacia el ventanal o como me gusta llamarla.- “..la puerta de mis sueños”.- Sonreí. Por desgracia, hoy no era un día para perderme en las estrellas del firmamento, ni en las auroras de la noche.

Pulsé un botón, unas luces se encendieron iluminando solamente esa zona de la habitación y una placa empezó a desplazarse tapando el ventanal. Me subí agilmente encima de la cama dando un salto, busqué el maldito guante navegador y encendí el ordenador, un pequeño aparato blanco que miraba el ventanal y lo alumbraba con una luz azulada al encenderlo.

-Veamos..- Me puse el guante y empecé a cerrar las ventanas interactivas y avisos de mensajes. Una vez despejado el escritorio, me zambullí en la red.- A ver...





1 comentario: