Comenzó a sonar el despertador.
¡Beep!
- Mmm.. Apágate.- Murmuré.
¡Beep!
Me removí un poco.- Apágate.- Dije con la voz más alta. Seguía sonando.- ¡Apágate!.- Me incorporé ya exasperada.- Hasta que no consigue que me levante nada... Buff..- Que dolor de cabeza.- Anoche..
Miré en busca de mi libreta electrónica. En cuanto la encontré, vi que no fue un sueño, que todo era real. Que toda esa historia no era una película que me había inventado en mis sueños de tantas veces que he intentado montarla, adivinarla..
- Aaah.. y ni si quiera he hecho el trabajo..- Me froté los ojos, me estiré y me levanté algo mareada.- Son las 7:00.. a menos cuarto viene Christian.. mmm será mejor que me dé prisa.
Me dirigí medio dormida al aseo para prepararme y despertarme, aunque antes pasé por la cocina para que se fuera preparando una taza de leche caliente y media tostada con tomate. En cuanto salí lista y vestida del aseo, empecé a devorar el desayuno.- Creo que no debería hablar con nadie sobre todo lo que ocurrió..
Tan solo tardé veinte minutos, y en cuanto terminé subí corriendo a por mi libreta electrónica.- Veamos.. al señor Travis no le gusta que metamos información fuera de nuestro temario.. así que.. tal vez no debería insistir mucho en esa laguna de la historia.- Rápidamente, tenia toda la información que iba a utilizar en la pantalla.- Introducción... veamos... sí..
Rápidamente se hicieron las 7:45.
- ¡Alex, sal de una vez!.- Escuché una voz fuera.- Tan puntual como siempre.- No pienso llegar tarde otra vez.. ¿Me oyes?.
Sonreí, sabía que me esperaría incluso si se hacían las 8:00.- ¡Ya voy!.- Aún me faltaba desarrollar algunas partes del trabajo.- Bueno.. hasta más tarde no tengo historia.. algún hueco encontraré.- Cogí el móvil, las llaves y metí la libreta electrónica en una bandolera. Me puse la chaqueta de cuero y salí a fuera.
El cielo estaba emborronado, como si alguien hubiera pasado el dedo por las nubes y las hubiera esparcido y ensuciado su pulcro color blanco.- Va a llover.- Comentó Christian mientras estaba apoyado contra la pared mirando el cielo. Una brisa paseó por nuestro lado, perdiéndose en los agujeros de mi pantalón roto y balanceándo su cabello pelirrojo. Sonreí.- La lluvia es como un ritual de purificación, ¿no crees?, todo se siente más vivo después de una tormenta..- Le contesté. Un ritual..
Llovió durante seis días tras la muerte de aquellos héroes..
- ...perro mojado.
Me quedé algo trastocada.- ¿Qué has dicho..?.- No sé que me ha pasado.
- Que hueles así cuando llueve.- Me sacó la lengua mientras caminaba pasando su mano por la varanda hacia las escaleras.
- ¡Christian!.- Le perseguí.- Sabes que sin mi no te puedes ir a ningún lado.- Seguro que con mis atractivos alguna otra chica me lleva al instituto.- Me dedicó una de esas sonrisas que utilizaba para ligar.
- Sabes que conmigo no funcionan y bueno, está bien. Si tan seguro de ti mismo estás.. y tan preocupado de que te pegue mi olor a perro mojado.. Te permito que te busques a otra... u otro. Eres tan atractivo que seguro algún chico cae también rendido a tus pies.- Le guiñé un ojo mientras me dirigía hacia el amor de mi vida y obtenía la vista al completo de mi casa
Los humanos aprendieron a acomodarse a la naturaleza. Hicieron de los árboles y las cuevas sus casas.
Me había quedado otra vez quieta, callada. Me venían como imágenes sin más a la cabeza. Antes, no había podido evitar acordarme con la lluvia de la muerte de los ases y es que es normal que el cielo adopte esa apariencia que le resta belleza y solo exprese tristeza. Esta vez, me di cuenta de que no había pasado tanto tiempo como para haber dejado de lado las bases de aquellos primeros que despertaron.
Yo vivía en un árbol.
Casi todos seguían mismos modelos, son árboles de cualquier tipo pero que comparten algo especial. En mi caso, vivía en un árbol no muy grande si lo comparamos con los tipos que hay. En la base, se situa la cocina, el aseo y la habitación de mis padres y arriba, en la copa, había como un balcón interior. No había segunda planta, así que mi padre instaló una escalera que daba directamente con lo que es mi habitación. Por fuera, el árbol cambia de aspecto según la estación del año y está rodeado con un pequeño jardín natural. Con suerte, mis padres consiguieron este árbol en una localización bastante buena, con un río cercano aunque algo lejano de las zonas de educación, comerciales..etc. Por ello me compraron una moto, me resultaba imposible madrugar más de lo justo para llegar a clase. Y aún así sigo llegando tarde..
Mi amigo Christian, en cambio, vivía en una cueva. Era muy común encontrar casas en zonas naturales y que aprovechaban todo lo que la naturaleza ofrecía, sin pedir ni más ni menos. Por supuesto, habíamos avanzado en tecnología.. el agua que utilizábamos era la obtenida por el árbol que.. por increíble que parezca, vivía.
Nosotros ya no somos parásitos.
La primera vez que estuve en casa de Christian me sorprendí, según el lugar hay distintos métodos para obtener agua e instalar cualquier sistema. La electricidad es independiente, cada uno la obtiene mediante paneles solares, paneles solares muy potentes y a la vez respetuosos con el impacto ambiental. Se adaptan perfectamente a cualquier paisaje.
Aunque claro, si nos pusieramos muy estrictos, cualquiera diría que si vivimos en árboles o en cuevas impedimos la vida de otros animales.. Estos árboles son especiales. Nosotros le aportamos materia orgánica y ellos nos aportan agua incluso en los inviernos más fríos. Viven con nosotros en simbiosis.
Esto es algo que se explica en todos los institutos, en la clase de medio ambiente. Aunque la verdad, ahora me encaja todo más si añado la actuación de los ases con respecto a su aparición.. Seguramente fue un regalo de ellos a los humanos, los cuáles no sabrían como convivir con la naturaleza sin hacerla daño.
Unos ojos marrones me observaban atentamente.- ¿Alex?.
Me sobresalté.- C-Christian.- Respiré.- Perdona, me he quedado algo.. ida.- Me subí encima de mi Yamaha eléctrica.- ¿Subes o qué? Llegamos tarde como siempre.- Me puse el collar de protección.
Christian me miró dudoso un momento y asintió. Se subió detrás mia, cogió el collar poniéndoselo y encendiendolo a la vez que yo. Un traje y un casco especial nos envolvió.- Vámonos.
Salí disparada.

Vaya vaya, me ha sorprendido mucho lo de los árboles y las cuevas xDD
ResponderEliminarCon el amor que le tienes a la tecnologías, has sabido combinar la naturaleza con ella sin que resulte nada extraño. Muy hippy^^
Me gusta me gusta, cada vez más :)